#uncorazonpararoberto


Quizás alguno de uds vió esta noticia por televisión o internet y si me sigue en twitter desde mediados del 2011 también .Escribí en mi blog la  parte 1  y ahora escribo la segunda parte.

Pasó una semana desde aquel día en que supo que,  no podría ser trasplantado.Aún así no bajó los ánimos, pero al cabo de unos días inevitablemente disminuían sus energías , me dijo:

- Sarita, ya llevo 60 días conectado a esto ( asistencia ventricular que lo mantiene vivo )

 Le dije que ya pronto llegará un corazón para él 

 Es un verdadero milagro que esté vivo, deben ser las ganas de vivir.Le dije:

-Roberto, escribí sobre ti en mi blog, en mi twitter lo leyeron y te mandan muchos saludos

Sonrió, y esperaba con ansías leer lo que escribí

¿A quienes les envié el escrito?; pues a la gente que consideré más cercana, que se identificaba y/o sensibilizaba con estos temas o que en su biografía de twitter decía #soydonante.

No es fácil escribir estas líneas y contarles como se sentía Roberto mientras esperaba por un corazón, él me impulsó desde un principio a escribir sobre él y no le fallaré.

Antes de irme de turno, él me dijo:
-Sarita, ayúdame.Quiero que el ministro de salud venga a verme po'

-Haré lo posible, contesté

Tenía varios días libres , así es que vía twitter traté incansablemente de enviar tweets, un día, dos,tres.Dios y muchos fueron testigos que así fué.Al cuarto día la respuesta llego, para mi gran ilusión que luego se convirtió en decepción al recibir esta respuesta:

@jmanalich "En mi opinión, el peor favor que se le puede hacer a quien espera un transplante es una campaña de búsqueda de donante”


 Quedé de una pieza, ese día estaba conectada la hermana de Roberto, quien estaba mucho más dolida que yo con la respuesta, muchos pidieron explicaciones  de tan frío actuar.


Mi paciente lo único que quería, es que fuera a verle.En ningún momento se le instó a pedir órganos, simplemente verlo y dar a conocer su caso.


 Te seguiré apoyando ,sigo con la misma fé que en camino viene un corazón para  ti.

6 comentarios:

  1. Profesor Aldo Lobos23 de enero de 2012, 18:52

    Un reflejo más de lo poco que significamos para ellos... podremos un día lograr que ellos no nos importen?
    Por ahora toda la fuerza para Roberto!!!
    La esperanza, para que no se pierda, hay que amarrarla con un hilito al corazón :D

    ResponderEliminar
  2. Si les llega, opinen.Tengo la tercera parte y final.
    @laopinante

    ResponderEliminar
  3. Pa adentro! Cómo no puede entender las emociones de alguien que está enfermo? Debe ser que él NO se puede poner en la posición de otras personas y si no ha estado enfermo no lo entiende, que es una época muy difícil para uno, que muchas veces te cambia la vida y otras veces te la quita.
    Compasión y pena no se piden ni se necesitan, comprensión sí, y es lo mínimo que se debería tratar de dar, pero en muchos casos al parecer es mucho pedir.

    ResponderEliminar
  4. Mi modesta opinión es que si es creyente que entregue su alma a Dios, El sabrá tomar la decisión correcta, porque la tiene para cada uno de nosotros, cuando aceptamos venir a este mundo en el contrato que firmamos también está incluida la partida, sonará duro, pero lo digo como sobreviviente de un cáncer terminal y fue lo que hice, jamás renegué y aquí estoy, dando testimonio de que todo es posible con fe, no es un tema de política ni de religión... es un tema de humanidad...Fuerza Roberto y di junto a mi... "Que se haga tu voluntad"
    Sin miedo amigo, todos estamos pidiendo por ti
    Jorge.. (@casi_llero)

    ResponderEliminar
  5. Y el corazón llegó pero demasiado tarde, cuando su cuerpo ya no era capaz de resistir. Entonces Roberto se nos fue, pero no partió sin dejar huellas, sin haber logrado introducirse para siempre en el recuerdo de tantas personas que conocimos de su vida y de su tensa espera...Sólo espero que algún día ese señor comprenda, que su frase fue desafortunada y carente de humanidad. Un buen ministro de salud, no tan sólo debe velar por la administración de los recursos del Ministerio, sino que también demostrar amor por el prójimo, respeto por el ser humano, tal vez algún día lo entienda, y le pida perdón a Roberto.
    Un beso Sara.

    ResponderEliminar
  6. Si me angusió el relato y la situación, no me puedo imaginar que sintieron las personas que lo quieren, su familia.
    Que dureza de corazón la del Ministro.
    La vida tiene tantas vueltas, nadie está libre de estas tragedias.

    María Cristina
    @mefaltaelaire

    ResponderEliminar