WILDA

Tú, de dulce sonrisa
Obstinado carácter
Alma bondadosa
Disfrutabas la vida a concho

En tu tristeza,
El vino blanco
Dulce brebaje
Aplacaba tu soledad
Mitigaba tus penas
Con tus tejidos
Tejiste el amor
Nos cobijamos en el

En mi adolescencia
Refugio de lágrimas y pesares
Mi fiel apoyo
Bellos momentos
Viajes compartidos
Noches de carioca,
Tragos de caipiriña

Sabia consejera
Hasta tus últimas horas de vida
¿Porque me dejaste?
Aun te necesitaba
Partiste al amanecer
Y no me puedo convencer

Te veo en sueños
Comprendo que
Nunca me has dejado
Que me acompañas y
Encontraste la felicidad eterna